Sabemos que hay capitales que no por intangibles son menos importantes para llevar adelante una empresa. Uno sin duda está conformado por el prestigio, la confiabilidad y cualquier otro atributo positivo que los clientes o la sociedad en general atribuyen a una marca. De ello se habla bastante e incluso se puede medir y expresar en un valor contable. Pero hay otros más subjetivos y difíciles de ponderar, pero que a menudo marcan la diferencia entre aprovechar o perder una gran oportunidad o, incluso, entre el éxito o el fracaso total. Hablamos de todas esa red de relaciones con potencial sinérgico que se resumen en el término networking.
El networking puede abrir puertas a nuevas oportunidades, proporcionar apoyo y facilitar el acceso a recursos valiosos. En principio, se constituye en una fuente de información muy valiosa. Estar conectado con otros profesionales, conocedores o relacionados en general con tu área de actividad, permite mantenerse al día sobre tendencias del mercado, innovaciones o mejores prácticas. Cuantos más contactos, mayores pueden ser las posibilidades de encontrar clientes, socios estratégicos, consultores e incluso los talentos más adecuados para funciones clave.
El networking nos hace visibles y nos coloca en la agenda de personas que pueden tomar decisiones claves para nuestro desempeño en el mercado. A la hora de una crisis o de un incidente inesperado que amenace la supervivencia de nuestro emprendimiento, la red de contactos puede ser de gran ayuda para superar los desafíos e incluso para mantener la motivación.
Pero quizá lo más valioso del networking es su potencial para dar lugar a formas de colaboración en pos de objetivos comunes. Alianzas que, por ejemplo, permitan compartir recursos como personal, tecnología y conocimientos, así como aumentar la eficiencia al optimizar procesos y reducir costos.
Y si somos pequeños, la colaboración nacida del networking es clave para que varios “David” puedan dar la pelea ante los “Goliat” del mercado. A menudo es por esta vía que un emprendimiento crece y puede ir trascendiendo límites y fronteras. También puede ocurrir que una marca consolidada y mucho más grande, encuentre ventajas en establecer espacios de cooperación con empresas más nuevas y pequeñas capaces de aportar agilidad, calidad o una aproximación más actual a las necesidades de los clientes.
Algunos consejos
- Asiste a eventos como conferencias, seminarios y ferias comerciales. Pueden ser excelentes oportunidades para construir networking.
- Únete y participa en cámaras de comercio, asociaciones industriales o grupos de emprendedores.
- Aprovecha las redes sociales, en especial plataformas como LinkedIn que te permiten conectar con personas de todo el mundo y construir relaciones significativas.
- Sé proactivo y toma la iniciativa al identificar la posibilidad de conectar con otros profesionales.
- Recuerda que todo es recíproco: para construir relaciones duraderas, es importante compartir conocimientos y ofrecer ayuda.
- Piensa cooperativamente, por ejemplo buscando a aquellos que pueden aportar lo que no tienes para crear un nuevo producto, poner pie en un nuevo mercado o desarrollar una campaña publicitaria.