Yoel González es un economista venezolano que ha destacado por su empeño en promover las capacidades de nuestros emprendedores para captar inversiones y entrar a competir en el aguerrido entorno de la revolución digital. Egresado de la Universidad Católica Andrés Bello, se especializó en gestión de riesgos financieros en la Nottingham University Business School. Actualmente es profesor del Centro de Innovación y Emprendimiento de la UCAB, CEO de negociosdigitales.com y director de ND Ventures. Con él conversamos sobre la planificación financiera como un imperativo de la buena gerencia.
¿Cómo influye la planificación financiera en el éxito empresarial?
Un plan financiero identifica y aborda los riesgos potenciales que una empresa puede enfrentar y evalúa las diferentes oportunidades de inversión. Al mismo tiempo, interviene en toma de decisiones sobre aspectos como, por ejemplo, los problemas de liquidez, controlando entrada y salida de efectivo y optimizando así los flujos de caja. Un buen plan financiero es como una hoja de ruta para las operaciones de la empresa, teniendo en cuenta asuntos como la estacionalidad del negocio o cuantificando el crecimiento según las diferentes estrategias.
¿Qué factores se deben tomar en cuenta para realizar una buena planificación financiera?
Es importante tener objetivos financieros claros, específicos, medibles y alcanzables dentro de un plazo de tiempo determinado. También conocer la situación financiera actual para evaluar realmente cuáles son las fortalezas y debilidades de la empresa y qué es lo que necesita para lograr sus objetivos, es decir, evaluar las brechas. Y esto implica conocer, entre otras cosas, cuáles son los ingresos previsibles y los gastos en general, tanto fijos como variables.
Esto nos permite evaluar rubros susceptibles al ahorro o a la reducción de costos. También es importante identificar los activos, tangibles e intangibles, que en conjunto son los recursos con los que contamos para lograr los objetivos.
También conocer los pasivos de la operación de la empresa, que son aquellas obligaciones que debe cubrir con sus ingresos o activos a corto, mediano y largo plazo. Tener conocimiento además de la situación patrimonial, para determinar si necesita aportes de los accionistas o si está en situación, por ejemplo, de repartir dividendos, entre otras consideraciones. Determinar incluso la tolerancia al riesgo de los accionistas, para conocer si prefieren inversiones con un perfil más conservador o son más arriesgados.
También debemos fijar el horizonte de inversión que se busca con las alternativas que se evalúen, lo que depende del ciclo de vida de los accionistas. Hablamos de contar con un estimado de la situación de liquidez de la empresa, incluyendo los activos de pronta liquidez útiles para enfrentar gastos inesperados o emergencias. Por supuesto, hay que conocer los impuestos que la empresa debe pagar y, finalmente, contar con una asesoría financiera profesional.
¿Cuáles son las principales consecuencias de no contar con un plan financiero adecuado en una pequeña empresa?
Que se pierdan oportunidades de inversión, que tomemos malas decisiones financieras, que incurramos en un flujo de caja deficiente, que haya merma en la liquidez y, finalmente, que se reduzca o detenga el crecimiento. El plan financiero, en esencia, evalúa las diferentes alternativas para crecer. Y no solo se trata de apuntar hacia determinados objetivos, sino de considerar diferentes escenarios a través de un análisis de sensibilidad para responder a preguntas como, por ejemplo: ¿Qué ocurriría si las ventas disminuyen? o ¿Qué pasa si los costos aumentan? De allí que haya que revisar constantemente el plan financiero tomando en cuenta las tendencias y cambios del entorno.
¿Cómo puede un asesor financiero ayudar a una PYME a diseñar un plan financiero a la medida de sus necesidades y objetivos?
De muchas maneras. El asesor contribuye a la evaluación integral de la situación financiera de la empresa y a establecer objetivos claros. Ofrece asesoría en materia de inversiones y orientación sobre cómo evaluarlas. También contribuye en la obtención de financiamiento al adecuar el plan financiero a las necesidades de cada uno de los financistas, y por otra parte ayuda en la gestión de riesgos al identificar, cuantificar y de alguna manera, evaluar cómo mitigarlos.
González concluyó esta conversación con BPlus destacando que estudios del Banco Mundial y de la consultora Pricewaterhouse & Cooper han determinado que las empresas que cuentan con un plan financiero formal, tienen más de un 30% de probabilidades de sobrevivir y ser exitosas.