Muchos profesionales independientes, a pesar de poseer un talento y una experiencia incuestionables, tienen serias dificultades para ser adecuadamente valorados y posicionarse en el mercado. A menudo, la raíz de este problema radica en errores comunes en la gestión de sus relaciones con los clientes; errores que socavan su propia marca personal y atentan contra la justa remuneración de su trabajo.
La capacidad es el boleto de entrada al juego del trabajo independiente, pero la maestría en las relaciones con el cliente es la clave para ganar el partido a largo plazo. La percepción del cliente no solo influye en la posibilidad de obtener un proyecto, sino que dicta el valor que está dispuesto a pagar por los servicios y la probabilidad de que hagan una recomendación.
Aquí repasaremos los errores típicos en la relación con los clientes que conducen a un mal posicionamiento y la infravaloración del trabajo:
- La comunicación: mantén el canal abierto y los oídos atentos
- Gestión de proyectos: actúa como todo un profesional
- La autovaloración: defiende tu trabajo
- La perspectiva estratégica: no te limites a ser un “doer”
- ¿Y después de la entrega?: ¡no desaparezcas!